Un día en Ibiza


Mediterráneo en estado puro. Un mar que siempre sorprende en su perfecta belleza. Un paisaje que invita a soñar y los atractivos de un resort turístico.

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Cova de Can Marça


Una cueva de cien mil años sobre un acantilado

  • Hay que tener en cuenta que en el interior de la cueva hay mucha humedad, por lo que el suelo acostumbra a ser resbaladizo ¡Cuidado con el calzado! La temperatura interior de la cueva baja bastantes grados respecto a la exterior por lo que es mejor llevar alguna prenda ligera de abrigo.


  • Fueron los contrabandistas abundantes en la zona los que descubrieron este hueco protegido en lo alto del acantilado y la convirtieron en escondite de sus alijos. Desde los años ochenta se ha convertido en un importante destino turístico.


  • En los años setenta el espeleólogo belga Jean Pierre Van der Abeelle la visitó por primera vez guiado por los vecinos de la zona. Unos años después la familia propietaria la acondicionó y recuperó las cascadas y arroyos que habían existido.


  • La entrada se encuentra a unos 14 metros de altura sobre el mar y se accede a ella por un sendero que recorre los acantilados y que permite disfrutar de unas impresionantes vistas.


  • Durante el recorrido interior, de 40 minutos, es posible contemplar estalacticas y estalagmitas que deben sus afiladas siluetas al agua que fluía por la cueva y que hoy está ausente en las zonas exteriores.


  • En los tramos más profundos continua el goteo de agua creando nuevas formas.


  • La cueva en sí ha sido bastante retocada, pero el espectáculo de agua, luces y música está muy bien. En el interior se han encontrados numerosos fósiles y esqueletos de especies extinguidas.


  • Para llegar a la gruta hay que tomar la carretera que lleva del pueblo de Sant Miquel al Port de Sant Miquel. A unos 3 kilómetros una carretera a la derecha cruza el puento y conduce a los hoteles Cartago y Galeón, un kilómetro después se accede al parking.


  • Una pequeña cueva que no puede compararse con sus hermanas mayores del Drach o Artà en Mallorca, pero tiene un gran encanto. La visita puede realizarse con niños que disfrutan mucho del recorrido.


  • Adultos: 11 euros.


  • Niños de 4 a 12 años: 7 euros.


  • 971 33 47 76


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Cala Benirràs


Bailes, risas, o simplemente la felicidad

  • Los domingos hay que madrugar para coger sitio en la playa y eso que la fiesta no comienza hasta la puesta de sol. De modo que si quieres librarte del atasco deberás pasar allí todo el día.


  • Benirràs tiene una longitud de 145 metros y una anchura de 45. Está rodeada de montañas cubiertas por la vegetación típica mediterránea entre la que sobresalen los pinos.


  • Dispone de servicio de alquiler de hamacas y sombrillas, duchas públicas y acceso a la playa para las personas con movilidad reducida. El fondo del mar es de arena gruesa y hay algunas rocas.


  • Es una zona ideal para practicar esnórquel, sobre todo para bucear entre los acantilados cercanos y contemplar la fauna marítima local.


  • Dicen que las puestas de sol que pueden contemplarse en esta playa son espectaculares. La imagen con el islote llamado “Dedo de Dios” al fondo es una de las más conocidas de la isla.


  • Otro de los atractivos de este lugar es la batucada o fiesta de los tambores. Un recuerdo de que Ibiza fue escenario de momentos importantes del movimiento hippie y aún queda mucho de él. En invierno sólo se celebra la fiesta si hace sol.


  • En verano pueden encontrarse algunos tambores todas las noches, pero la cita obligada es el domingo. La música acompaña al sol en su ocaso y llena de energía a los presentes.


  • En el chiringuito podrás comprar artesanías como brazaletes o tobilleras hechos por los hippies.


  • No es la mejor playa de Ibiza pero sí un lugar mágico gracias sobre todo a su famosa fiesta de los tambores.


  • La mejor vista del mar se obtiene desde lo alto de la montaña del lado izquierdo. No todos se aventuran a subir, pero vale la pena.


  • Acceso gratuito.


  • 971 333 003


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Mercado Hippy Las Dalias


Ropa, música, libros de segunda mano y mucho más

  • Si se quiere evitar pagar los 3,50 euros de aparcamiento junto al mercado, lo mejor es dejar el coche en Sant Carles y caminar unos minutos.


  • El mercadillo fue inaugurado con sólo 5 puestos el 14 de febrero de 1985. Su creador fue Juanito Juan. En 1954 el padre de Juan, agricultor y carpintero, creó un bar al que después añadió un salón de baile. En los sesenta negoció con los operadores turísticos para que trajeran viajeros a su barbacoa. El resto es historia de la isla.


  • El mercadillo acoge todo tipo de objetos artesanos, en muchos casos herencia de los hippies que se asentaron por aquí.


  • Desde los cinco puestos del comienzo se ha llegado hasta los 300 actuales. En agosto pueden llegar a pasar por el lugar hasta 20.000 visitantes.


  • ¿Qué puede encontrar? Ropa hecha a mano, bisutería, instrumentos musicales, pintura, libros, hamacas, incienso… Si te interesa la ropa, no puede dejar de visitar el puesto de Mora Shröder y sus coloridos chalecos. Ella es una de las veteranas, como las hermanas Cabal con su “No me olvides” o Beatrice San Francisco con su marca “Love Alliance” dedicada a la moda Adlib que nació en estas tierras; o los vestidos de “Ilva” y las alpargatas pintadas a mano por Cristina.


  • El maestro Gianni Rinaldi es el experto en joyas; José Luis Domínguez en cuero; Yaron en instrumentos musicales y Jackie en libros de segunda mano.


  • Pero en las Dalias también encontrarás personas que leen el futuro en las líneas de la mano.


  • La buena música ha sido clave en el desarrollo nocturno del mercado. Por él han pasado Nina Hagen, Baro Rojo, Los Rebeldes, Obus, Barricada, UB 40, Stan Webb…


  • Para mirar, oler, comparar, pasear, comprar y, sobre todo, disfrutar. Un deleite para todos los sentidos, salvo si no te gustan las aglomeraciones y vienes en verano. En ese caso es mejor llegar a primera hora.


  • Acceso gratuito, excepto si hay eventos especiales. Parking de pago.


  • 971 326 825


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Santa Eulària des Riu


Una iglesia con mucha historia

  • En verano la gran afluencia de público hace muy difícil aparcar en las cercanías de la iglesia. Por eso es conveniente aparcar en el pueblo y hacer andando el resto del camino.


  • Es mejor que evite que su visita coincida con el 12 de febrero, Santa Eulalia o con el tercer domingo de mayo fiesta del Puig de Missa porque en esos días la aglomeración es mayor.


  • La iglesia de Eulària fue uno de los cuatro templos fortaleza que se establecieron como defensa contra los ataques de los piratas turcos y norteafricanos.


  • El antiguo templo fortaleza fue construido en 1235, pero fue destruido por los corsarios. La nueva iglesia fue inaugurado en el siglo XVI.


  • El interior es sobrio, con capillas dedicadas a la Virgen del Rosario, del Carmen y de Belén, a la Santísima Trinidad, y a los santos Antonio Abad, Antonio de Padua, Cosme y Damián.


  • El retablo barroco es obra del escultor José Ferreres y estuvo originariamente en San Millán (Segovia). Después de la Guerra Civil fue donado al templo por el Marqués de Lozoya.


  • Todo el templo está repleto de azulejos valencianos entre cuyas imágenes destaca el Cristo atado a la columna.


  • El porche de acceso está descentrado con respecto a la entrada debido a su considerable tamaño, pues servía de lugar de reunión para los vecinos de la zona.


  • El vecino cementerio también merece una visita. Tiene unos jardines bien cuidados, fuentes y zonas destinadas a distintas confesiones religiosas.


  • Una vez estando en el pueblo también es interesante visitar el Museo de Etnografía de Can Ros, un buen ejemplo de arquitectura rural ibicenca. En él se encuentra una exposición permanente que incluye objetos domésticos, utensilios del campo, instrumentos musicales, armas, ropa y joyería. Los talleres artesanos demuestran prácticamente cómo se creaban los artículos expuestos en las salas. Periódicamente se realizan exposiciones monográficas.


  • Gracias a su ubicación estratégica en lo alto de la colina, ofrece unas espectaculares vistas panorámicas a los alrededores del pueblo.


  • El pueblo donde se encuentra la iglesia es muy familiar, tranquilo e ideal para venir a disfrutar de un día maravilloso de playa.


  • El pueblo también tiene un interesante casco histórico y un paseo marítimo con mucho encanto, por lo que se puede aprovechar la visita a la iglesia para conocer sus alrededores.


  • Gratis.


  • Entrada al museo: 2,40 euros.


  • +971330072 +971332845


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Cala Llonga


Arena fina y pinares son los protagonistas

  • Una forma distinta de acceder a esta cala desde Santa Eulalia es en ferry. De esta forma, al encanto de la playa añadimos el de un paseo por el mar.


  • Si prefieres ir en coche y no quieres pagar por el aparcamiento, basta con que dejes el coche por las calles del pueblo.


  • Es una de las principales zonas turísticas cercanas a Santa Eulària. En su entorno hay hoteles, comercios, bares, restaurantes e instalaciones de ocio. El servicio de autobuses es bueno y durante los meses de verano se monta una pequeña feria de atracciones.


  • La playa tiene 180 metros de largo y 100 de ancho. Tiene arena fina y un espectacular entorno marcado por los pinares que la rodean. Es un lugar apropiado para niños y dispone de una zona de columpios en la misma arena.


  • Dispone de hamacas, sombrillas, duchas, baños públicos, socorristas y acceso para discapacitados. Hay velomares, escuela de buceo, instalaciones de vóley-playa y equipamiento de gimnasia.


  • Suele haber mucha gente de la zona en esta playa, ya que las montañas que la circundan están llenas de urbanizaciones.


  • En general, Santa Eulària y Cala Llonga son lugares ideal para quienes prefieran un turismo más tranquilo, lejos de las aglomeraciones y del ambiente nocturno.


  • Una playa agradable y recogida, ideal para ir con niños o para quienes quieran disfrutar al máximo del sol.


  • Gratuito.


  • 34 971 330 728


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Dalt Vila


La antigua ciudad amurallada

  • En verano sólo los residentes pueden acceder en coche, por lo que los turistas harán bien en llevar calzado cómodo para superar las cuestas empedradas. Recomendable no olvidar una botella de agua para hidratarse.


  • Un poco de historia sobre la ciudad: Fueron los fenicios los primeros en instalarse en la montaña del Puig de Vila en el siglo VI antes de Cristo. Tras las guerras púnicas la ciudad se convirtió en romana con el nombre de Ebusus. Con la caida del imperio llegaron vándalos y bizantinos hasta que en el siglo X los musulmanes se asentaron en ella y la llamaron Yebisah. Los musulmanes construyeron una triple muralla que cayó fácilmente ante las tropas de Jaime I, comandadas por el arzobispo de Tarragona, Guillem de Montgrí, el 8 de agosto de 1235. La leyenda cuenta que fue el hermano del jeque, molesto por los amores más que fraternales entre el gobernador y su mujer, quien abrió las puertas a los cristianos. La isla fue repoblada por catalanes procedentes en su mayoría de la zona de l’Empordà


  • Sant Ciriac (San Ciriaco) era el santo del día de la conquista y desde entonces es el patrón de Ibiza. Una pequeña capilla del mismo nombre se alza hoy en el lugar por donde penetraron las tropas catalanas y en su interior puede verse el comienzo del tunel que se dice que utilizaron.


  • Una callejuela empinada nos permitirá acercarnos desde la Capilla de Sant Ciriac a la Catedral de Santa María de las Nieves.


  • La construcción de la iglesia se inició a principios del siglo XIII sobre una antigua mezquita. La edificicación, inicialmente gótica, evolucionó hasta el barroco del siglo XVIII cuando fue terminada. Su exterior es sobrio y severo y obedece al modelo de iglesias fortaleza, con sólidos contrafuertes. En su interior se guarda un retablo dedicado a San Gregorio. El conjunto alberga también el Museo Catedralicio.


  • Al lado de la Catedral se encuentra un magnífico conjunto compuesto por el Castillo, la Torre del Homenaje y la Casa del Gobernador. Las construcciones actuales fueron construidas a lo largo de los siglos XVI y XVII sobre los edificios musulmanes. El Castillo junto con la Catedral se encuentra en el punto más elevado de Dalt Vila, por lo que nos puede ofrecer unas bonitas vistas.


  • El arquitecto a cargo de las obras fue Giovanni Battista Calvi quien tuvo que solventar el grave problema de la falta de roca que tuvo que importar de otros islotes.


  • El conjunto es uno de los recintos amurallados mejor conservados del mundo y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad como los restantes monumentos de Dalt Vila. Sólo puede visitarse el exterior.


  • En la Plaça d’Espanya se encuentra el antiguo Convento de los Dominicos, ocupado desde 1838 por el Ayuntamiento. Se conservan el refectorio, dos claustros y la iglesia con una interesante cúpula. Al entrar en el edificio se encuentra la antigua sala capitular de los monjes con unos interesantes frescos en su bóbeda. En la actualidad se celebran en ella exposiciones temporales del Museo de Arte Contemporáneo.


  • Salir de Dalt Vila por el Portal Nou puede ser una buena opción, pues conserva las puertas de madera originales del siglo XVI y el escudo de la Corona de Aragón. Después, un pequeño paseo puede conducirnos al Molí d’en Cantó que presenta una arboladura recompuesta.


  • El Portal de ses Taules, junto al Mercat Vell (Mercado Viejo), es un buen lugar para comenzar la visita a Dalt Vila. Atravesada la puerta, se llega al patio de armas y a la Plaza de Vila, una atractiva zona comercial.


  • Acceso gratuito.


  • 971312773 +971 399 232


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Torre des Savinar


Los ibicencos dicen que es el lugar más bonito de su isla

  • Recuerde que para alcanzar la Torre deberá caminar unos 20 minutos, por lo que es fundamental llevar calzado cómodo, así como crema para el sol y agua.


  • Si no le gusta caminar, otra posibilidad es subirse a uno de los barcos que realizan el recorrido alrededor de Es Vedrà.


  • Si vais en coche recomendamos no dejar nada a la vista porque se han producido robos en la zona.


  • La torre tiene tres nombres: des Savinar, del Pirata o del Cap des Jueu. Elijan el que prefieran. El primero es el auténtico, el último hace referencia a su enclave geográfico y el segundo tiene un origen literario: Vicente Blasco Ibáñez en su novela “Los muertos mandan” refugiaba a su protagonista en la torre.


  • Su construcción finalizó en 1756 y fue situada en la zona costera para controlar la posible llegada de los corsarios. Fue construida para albergar cañones, pero nunca llegaron a colocarse y cumplió sólo funciones de vigilancia.


  • Es la más alta de las construcciones de defensa de la isla, pues se alza 200 metros sobre el nivel del mar. También es la única que conserva la entrada por la parte superior.


  • Desde el exterior, se divisa el islote de Es Vedrà. Es un lugar único sobre el que se siguen creando leyendas.


  • Según muchos ibicencos, es el lugar más espectacular de toda la isla y muchos viajeros se han enamorado de ella.


  • Es un lugar espectacular por su ubicación. Se encuentra dentro de la Reserva Natural de Cala d'Hort, a lado de unos preciosos acantilados y enfrente de las islas Es Vedrà y Es Vedranell, lo que le convierte a la Torre en uno de los miradores a la isla.


  • Está en un entorno natural increíblemente bonito con unos atardeceres de película.


  • 2 euros para acceder al interior.


  • Lunes gratis.


  • (+34) 654 928 083